Sunday, September 13, 2009

Nadie tiene el rostro de mi amado.
Un rostro donde los pájaros
distribuyen tareas matinales.

Nadie tiene las manos de mi amado.
Unas manos que se templan en el sol
cuando acarician lo pobre de mi vida.

Nadie tiene los ojos de mi amado.
Unos ojos donde los peces nadan libremente
olvidados del anzuelo y la sequia.

Nadie tiene la voz con la que habla mi amado.
Una voz que ni siquiera roza las palabras
como si fuera un canto permanente.

Nadie tiene la luz que lo circunda
ni esa ausencia de sol cuando se abisma.

A veces pienso que nadie tiene, nadie....

No comments: